Fundada en 1998, Achaval Ferrer tiene una única pasión: elaborar, desde el terruño, vinos argentinos de clase mundial. Achaval Ferrer produce los Malbec mendocinos más aclamados por la crítica internacional, provenientes de fincas centenarias, no injertadas, de bajo rendimiento. La filosofía enológica de Achaval Ferrer enfatiza el respeto por el terroir y la intervención mínima. Desde sus orígenes, la bodega ha seguido un camino claro, guiada por su compromiso y respeto por la naturaleza. Los pilares principales de nuestra filosofía enológica se centran en nuestras plantas centenarias (plantadas en 1910, 1921, 1923 y 1950), su desempeño en los viñedos y en expresar una verdadera interpretación de ese terroir en nuestros vinos.